Un hombre trabajado por el tiempo, un hombre que ni siquiera espera la muerte (las pruebas de la muerte son estadísticas y nadie hay que no corra el albur de ser el primer inmortal), un hombre que ha aprendido a agradecer las modestas limosnas de los días: el sueño, la rutina, el sabor del agua, una no sospechada etimología, un verso latino o sajón, la memoria de una mujer que lo ha abandonado hace ya tantos años que hoy puede recordarla sin amargura, un hombre que no ignora que el presente ya es el porvenir y el olvido, un hombre que ha sido desleal y con el que fueron desleales, puede sentir de pronto, al cruzar la calle, una misteriosa felicidad que no viene del lado de la esperanza sino de una antigua inocencia, de su propia raíz o de un dios disperso.
Sabe que no debe mirarla de cerca, porque hay razones más terribles que tigres que le demostrarán su obligación de ser un desdichado, pero humildemente recibe esa felicidad, esa ráfaga.
Quizá en la muerte para siempre seremos, cuando el polvo sea polvo, esa indescifrable raíz, de la cual para siempre crecerá, ecuánime o atroz, nuestro solitario cielo o infierno.
J.L.B.
10/7/08
2/7/08
You took my hand
You showed me how
You promised me you'd be around
I took your words
And I believed in everything you said to me
If someone said three years from now
You'd be long gone
I'd stand up and punch them up
Cause they're all wrong I know better
Cause you said forever and ever who knew
Remember when we were such fools
And so convinced and just too cool
I wish I could touch you again
I wish I could still call you friend
I'd give anything when someone said count your blessings now for they're long gone
I guess I just didn't know how I was all wrong. They knew better
Still you said forever and ever who knew. I'll keep you locked in my head
Until we meet again until we until we meet again and I won't forget you my friend what happened.
(You know it, that is a song for you and me. LOVE YOU D.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)