
Va brillando tu sonrisa y te lleva tu mamá. Vas marchando, vas luchando y siempre seguís estando. Y el cielo no es cielo si vos no estas. Por eso te quiero ver brillando en las noches, soñando. Por eso no me dejes de hablar aunque el dolor sea mi pensar. Y el tiempo no es tiempo si vos no estas.
No sé cuantas rosas te habrán regalado ya, pero tengo todavía la esperanza de saber que de todas esas rosas que te dieron ninguna fue de papel. Y te condena mi celoso corazón cuando le contás tu historia, nunca conocio la gloria en cuestiones del amor. Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria, con acercarse a la victoria se conforma un perdedor.






